Productos de mar y rio con trazabilidad, control y tranquilidad
La congelación es uno de los métodos más efectivos para conservar pescados y mariscos sin comprometer significativamente su calidad nutricional. En Becolmar el control de fríos para conservar el sabor, la textura y gran parte de los nutrientes esenciales presentes en estos alimentos es vital para nosotros. Evitamos cualquier mala manipulación durante el proceso de congelación o descongelación con un rígido criterio de manejo y almacenamiento.
Muchas personas creen que los productos congelados son inferiores a los frescos, pero la realidad es que la congelación moderna permite preservar gran parte de las propiedades nutricionales del pescado y los mariscos y nosotros no lo ignoramos. Nutrientes importantes como las proteínas, los minerales y los ácidos grasos Omega-3 pueden mantenerse en excelentes condiciones cuando se respetan las temperaturas y los procedimientos adecuados, y de ello nos aseguramos todos los días.
Uno de los factores más importantes es la rapidez con la que se congela el producto. Cuanto más rápido sea el proceso, más pequeños serán los cristales de hielo que se forman en el interior de los tejidos. Esto ayuda a conservar la estructura natural de la carne del pescado y evita la pérdida excesiva de líquidos durante la descongelación. Por esta razón, la industria alimentaria utiliza sistemas de congelación rápida que garantizan una mejor conservación del producto.
En el hogar o en un restaurante, también es posible aplicar buenas prácticas para obtener excelentes resultados. Antes de congelar, es recomendable limpiar adecuadamente el pescado o los mariscos y almacenarlos en recipientes herméticos o bolsas especiales para congelación. Esto ayuda a evitar quemaduras por frío y reduce la exposición al aire, uno de los principales responsables del deterioro de la calidad.
Uno de los errores más frecuentes consiste en congelar productos que ya han permanecido demasiado tiempo en refrigeración. Lo ideal es congelarlos lo antes posible para conservar su frescura original. Asimismo, es importante etiquetar cada paquete con la fecha de congelación para llevar un mejor control del tiempo de almacenamiento.
La descongelación también desempeña un papel fundamental en la conservación de los nutrientes. Muchas personas recurren al agua caliente o dejan los productos a temperatura ambiente durante varias horas, prácticas que pueden favorecer la proliferación de bacterias y afectar la calidad del alimento. La mejor alternativa es trasladar el producto del congelador al refrigerador y permitir una descongelación gradual durante varias horas o durante toda la noche.
Otro error común es volver a congelar un producto que ya ha sido descongelado. Este proceso puede deteriorar la textura, afectar el sabor y aumentar los riesgos relacionados con la seguridad alimentaria. Por ello, es recomendable dividir las porciones antes de congelarlas para utilizar únicamente la cantidad necesaria en cada preparación.
Otro error común es volver a congelar un producto que ya ha sido descongelado. Este proceso puede deteriorar la textura, afectar el sabor y aumentar los riesgos relacionados con la seguridad alimentaria. Por ello, es recomendable dividir las porciones antes de congelarlas para utilizar únicamente la cantidad necesaria en cada preparación.
En Becolmar entendemos la importancia de conservar la calidad y frescura de los productos del mar desde su origen hasta la mesa de nuestros clientes. Por ello, promovemos prácticas adecuadas de almacenamiento y conservación que permiten mantener intactas las propiedades nutricionales de pescados y mariscos.
Aplicar técnicas correctas de congelación y descongelación no solo ayuda a preservar los nutrientes, sino que también garantiza preparaciones más sabrosas, seguras y de mejor calidad. Con pequeños cuidados es posible disfrutar durante más tiempo de todos los beneficios que ofrecen los productos del mar, manteniendo su sabor y valor nutricional prácticamente intactos.